Coloquio “Ley de Prensa en Cuba. ¿Es necesaria?”

Coloquio “Ley de Prensa en Cuba. ¿Es necesaria?”

El pasado 4 de diciembre el OCDH convocó a periodistas y abogados cubanos y españoles en el Coloquio “Ley de Prensa en Cuba. ¿Es necesaria?”. En el

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El pasado 4 de diciembre el OCDH convocó a periodistas y abogados cubanos y españoles en el Coloquio “Ley de Prensa en Cuba. ¿Es necesaria?”.

En el coloquio participaron: José Antonio Fornaris, Periodista y Presidente de la Asociación Pro Libertad de Prensa en Cuba (APLP). Fue secretario para el Comité cubano pro derechos humanos y durante 20 años trabajó en numerosos medios oficialistas como Radio Progreso y cadena Habana, en 1998 fundó la agencia Cuba Verdad; Odalina Guerra, abogada, asesora jurídica de la Asociación Pro Libertad de Prensa en Cuba (APLP). Fue Fiscal en Granma y La Habana hasta 2007 cuando comienza su actividad en la Oposición siendo miembro de la Asociación jurídica Cubana; Michel Suárez, cubano, residente en Madrid, Doctor en Ciencias de la Información y licenciado en Periodismo y autor de los libros “Canales de noticias en televisión” (2011), “Dramaturgia Audiovisual” (2007) y “Son de la Loma” (2001). Co-autor del capítulo sobre Cuba en el libro “Ciberperiodismo en Iberoamérica” (Fundación Telefónica-Editorial Ariel-Universidad de Navarra, 2016), co-fundador del periódico Diario de Cuba; y María Jesús García de Victoria , alias «Victoria García”, redactor Jefe en el área de Internacional desde hace 17 años en CADENA SER Radio, antes ocupó la jefatura de Gabinete de Carlos Westendorp en Bosnia Herzegovina cuando era Alto Representante de la Comunidad Internacional en la región. También fue jefe de prensa de Javier Solana en su etapa de Secretario General de la OTAN; ha sido corresponsal de Radio Martí en España durante 15 años. Moderó el debate Dulce Canal, responsable el área de Comunicación del OCDH.

Condición para una posible Ley de Prensa: Enmienda a la Constitución

Ante la pregunta inicial planteada y motivo del coloquio: “Ley de Prensa en Cuba. ¿Es necesaria?”, José Antonio Fornaris afirma que “fundamentalmente va a surgir, si es que llega a surgir, porque los medios oficialistas la están reclamando de alguna manera, porque ellos desean que cuando lleguen a algún lugar, a algún centro, tengan derecho a recibir la información. Ellos no están pidiendo la Ley para que haya libertad de prensa, porque a ningún periodista oficialista se le puede ocurrir eso, están pidiendo la ley para obtener una posibilidad más de trabajo, no para que en Cuba exista Libertad de Prensa”.

La periodista española de Cadena Ser plantea si es posible una ley de estas características en un régimen como el cubano o es una utopía. Para Fornaris, no se trata de una utopía, pero ellos están a favor de que haya una enmienda a la Constitución; no sería necesaria una Ley de Prensa. El problema que plantea el Presidente de la APLP es que al no existir división de poderes, todo es lo mismo; se plantea quién va a hacer esa ley de prensa, quién va a participar o cómo se va a implementar. En su opinión: “no creo que eso resuelva nada. Por eso digo que es para los periodistas oficialistas, que puedan ir a los centros, al Ministerio, y esas personas se sientan obligadas, que tengan el derecho a exigir a que se le de algún tipo de información… información que nunca debe ser antigubernamental porque nunca se publicaría y el periodista dejaría de ser ipso facto periodista”.

Para Fornaris, el mismo gobierno plantea en el artículo 53 lo que la ley regula, la constitución del 76 lleva 41 años y jamás ha aparecido esa ley que regule nada. “Al partido gobernante no le interesa para nada eso. Y aunque se esté hablando en algunos medios, no está a nivel de población, que quizás a la población esto tampoco le interese mucho, están en otras preocupaciones, como es normal. Habría que ver qué va a pasar, no creo que esto resuelva nada y para los periodistas independientes puede ser más el hacha mellada que te pueda cortar más la cabeza… Hay que esperar a ver cómo se desarrolla eso”.

La ex fiscal y abogada de la APLP, Odalina Guerra, cree que si se lograra una ley de medios, sería algo que tendrían allá en cuanto a libertad de expresión y de prensa, pero apoya la enmienda por no ser suficiente una ley de medios con una Constitución “tan rígida como la cubana, que tiene una plataforma socialista”.

La periodista española Victoria García plantea a Odalina Guerra su duda acerca de si dentro de la legislación cubana hay alguna posibilidad argumentaria para defender a un periodista que sea acusado por el régimen de escribir artículos falsos, difamatorios y demás… y si hay posibilidad de que un abogado independiente pueda defender a un periodista, a lo que la asesora jurídica de la APLP afirma que “estamos hablando de periodistas que están reconocidos legalmente, y tal vez el régimen autorice a otros, pero a las ONG de la sociedad civil no se les da derecho a reconocerse, al contrario, se les penaliza, como asociación ilegal”.

No puede ser la aspiración final para los demócratas cubanos en cuanto a la regulación de libertad de prensa y expresión en Cuba

El periodista y Doctor en Comunicación Michel Suárez opina que “dentro de la tragedia actual, los periodistas oficialistas ven la posible ley quizás una oportunidad para poder hacer su trabajo, de conseguir información de los ministerios… Están planteando una solicitud de ley de acceso a la información, pero eso es una cosa distinta a una ley de libertad de prensa. Porque los temas de libertad de prensa y expresión deberían estar recogidos en un artículo de la Constitución, sin necesidad de una ley específica que regule el cómo. Las leyes de prensa son utilizadas por los gobiernos, allí donde existen, para re-interpretar un derecho fundamental y ejercer la censura”.

Para Suárez hay diferentes modelos en muchos países sobre cómo se trata este asunto. Opina que no solamente la prensa oficialista, sino el ‘sector gris’ (no están adscritos a la oposición, pero tampoco a ninguna publicación ni institución del gobierno), también cree que un “engendro como el que aparecería, podría significar una mayor posibilidad de realización profesional”.
Afirma que en todos los sectores en Cuba, la gente no cree en nada, pero participa. Pone como ejemplo a la oficialista Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). «Si eres pintor, a través de la UNEAC te permiten comprar pinceles, y así por el estilo. Dentro de la tragedia, la gente que no puede o no desea escapar del país, busca la forma de realizarse profesionalmente. Lo hemos hecho todos”.

Suárez asegura que, en ese sentido, el oficialismo y el sector gris ven posibilidades de hacer mejor su trabajo, pero es una mirada corta al problema; cree que, en definitiva, esa no puede ser la aspiración final de los demócratas cubanos en cuanto a la regulación de libertad de prensa y expresión en Cuba.

CUBA POSIBLE plantea esta propuesta como una posibilidad de reparar, pero sin salirse de la marea totalitaria

“Cuba Posible es un think tank cuyos organizadores provienen de grupos de la Iglesia Católica. Han tenido pronunciamientos bastante polémicos, aunque son gente que conoce el mundo, han viajado, es decir, no forman parte de los cubanos que piensan así porque no han visto otra cosa. Son intelectuales que mantienen una relación difusa con el gobierno. Habitualmente centran su debate en el respeto a la supuesta ‘soberanía’ de los cubanos, que no es tal, porque está secuestrada desde hace 60 años. Su propuesta de ley de prensa probablemente nos llevaría a una situación anterior a la constitución de 1940″, asegura Michel Suárez.
Para Suárez, si hace falta o no una ley de prensa, es un debate que está vivo. Igualmente califica de «anticuada» la manera en que se enfoca y advierte que hay aspectos verdaderamente preocupantes: “En primer lugar, ignoran el papel imprescindible los medios privados de comunicación. Además, parecen sugerir una cuestión muy preocupante: que los medios respondan a asociaciones oficialistas o de otro tipo. Es decir, insinúan una especie de institucionalización, en la cual, a día de hoy, se impide participar a la sociedad civil independiente. Sus propuestas no plantean una democratización de la comunicación en Cuba, ni mucho menos. Preocupa, sobre todo, en un momento como en el que vivimos, en el que cualquier bloguero o twittero puede ser -aunque no necesariamente lo es- un medio de comunicación o una vía de comunicación”.
Para Suárez, «Cuba Posible plantea su propuesta como una posibilidad de reparar, pero sin salirse de la marea totalitaria”.

¿Hay que crear un registro para las publicaciones?

Michel Suárez afirma que, en vez de una Ley de prensa, «sería suficiente un código penal, elaborado por un parlamento democrático, con artículos generales sobre los delitos de injurias y calumnias (referidos por igual a cualquier ciudadano, empresa o grupo social)». En su opinión, solo deberían existir normas sobre el «derecho general de la ciudadanía a la información» y otras leyes accesorias sobre el reparto de licencias de radio y televisión. Tampoco cree necesario un registro de publicaciones, cuyo peor ejemplo está ahora mismo en Rusia o China.

«Un registro de publicaciones es innecesario; bastaría con que el medio se constituya como empresa, cooperativa o como trabajador independiente, y se legalice por la vía de la actividad económica, si es que la tiene. Hay muchas vías para constituirse, sin necesidad de que haya un registro especial para la prensa; lo digo porque hoy un bloguero o un twittero puede tener más influencia y seguidores que un medio de comunicación convencional. En este contexto, todos somos potencialmente comunicadores. Y todos tenemos los mismos derechos y deberes ante la ley, seamos periodistas, medios o no. En la época más desregulada de la historia de la comunicación, no es necesario un registro específico”, explicó Suárez.