Sábado , 24 Junio 2017

Vergüenza, la mejor medicina

¡Que doloroso resulta ver hoy, como dirigentes y funcionarios que se llaman socialistas, pasan por alto los valores que necesita la sociedad!

Tal parece que existe en Cuba, una categoría de personas que por los cargos que ocupan se sienten por encima de todo y de todos; y esa condición los libera de prestarle atención a cualquier situación que desde su entidad, esté dañando, sin sentido y sin razón la existencia de la ciudadanía en común.

Recientemente los medios oficialistas, resaltaban las declaraciones del Sr. Ministro de salud publica Roberto Morales Ojeda, quien desde el palacio de gobierno en la provincia de Cienfuegos; en una de las tantas reuniones de obesos y encopetados  comunistas; hizo un llamado a elevar la cultura sanitaria, exhortando el lavado de las manos, hervir el agua y o el uso del hipoclorito, como medida profiláctica para evitar epidemias como el dengue y el cólera, por parte de la población.

¡De que los hay, los hay! Estimados lectores. ¿En que galaxia vive nuestro ponderado ministro de salud? Incapaz de percatarse de la enorme cantidad de vertederos de basura en pleno centro de las ciudades. Sin ir muy lejos la capital de los cubanos en sus arterias principales, amontona basura y escombros, enormes focos de contaminación vectorial se pueden observar en la céntrica avenida 51, y que decir de municipios como: Cerro; Habana Vieja; La Lisa; Cotorro; Boyeros y casi todos donde la basura y el escombro compite con el marabú.

Hablar de agua potable es risible; ¿hasta donde llega el cinismo de los que se ponderan “revolucionarios”? En el barrio de los Pinos del municipio Arrollo Naranjo, el agua se abastece cada cuatro días. Y son muchas las localidades del país donde el agua se abastece por medio de pipas cisternas, diversos son los problemas que sufre la población por el abasto del preciado líquido; afectaciones que se extienden también a policlínicos, círculos infantiles y escuelas ¿Desde cuándo no caminan los dirigentes se pregunta la población, cuando escuchan sus edulcorados discursos?.

Solo basta caminar por las calles: Reina; Galiano; Infanta, para percatarse como residuales de aguas albañales, corren por lo que un día fueron aceras y portales; contactar la fetidez e insalubridad de los barrios marginales.

La isla es un verdadero foco de contaminación y el ministro de salud exhorta a elevar la cultura sanitaria.  Mientras en los hospitales para los pobres, los enfermos deben proveerse su alimentación, ropas de camas, toallas, pijamas, ventiladores y bombillas e incluso medicinas y reactivos. Hospitales con serios problemas constructivos, faltos de higiene, y de condiciones mínimas para brindar servicios médicos adecuados.

El fantasma del cólera, el dengue, la leptospirosis, cabalga a riendas sueltas por la isla, encontrando su principal caldo de cultivo en la población cubana, decenas de casos se reportan dentro de las prisiones, mientras la cúpula gobernante, sigue dando discursos desde la cima, encumbrados en sus mansiones y palacios, desde sus oficinas refrigeradas y lujosos automóviles, donde no llega el hedor de las calles, y las escenas de miseria, dolor y pobreza que enfrenta el pueblo; la mejor medicina para elevar la cultura sanitaria, y todo cuanto sufre este pueblo es la vergüenza pérdida desde décadas por la cúpula gobernantes y sus serviles marionetas.


 

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