Jueves , 27 Abril 2017

Pudiéramos haber tenido un muerto

Mi hijo, Emilio Molina Escalona de 24 años de edad, es opositor y ambos somos miembros de la Red Cubana de Comunicadores Comunitarios; vivimos en la calle Astilleros # 128 entre Sol y Loma, Manzanillo, Granma.

El pasado día 6 de marzo -a las 5:00 am- Emilio se encontraba en la parte alta de la calle Astilleros, buscando unas plantas de anisón para suministrarle alimento a un cerdo; cuando de pronto el miembro del DTI (Departamento Técnico de Investigaciones), nombrado Rubén Darío Diéguez Núñez se le enfrentó apuntándole con una pistola en la cabeza, diciéndole que le iba a desbaratar la vida.

Aunque Emilio no había cometido delito alguno, ante esta situación se puso nervioso y echó a correr por la calle abajo y él oficial  le disparó un tiro, que por suerte no lo alcanzó, pero del susto cayó al suelo.

Una vecina llamada Belkis Dávila Izaguirre y su esposo le brindaron atención a Emilio y le dijeron al oficial Darío, que el joven era una persona buena y que esto no lo podía hacer porque estaba poniendo en peligro la vida de los ciudadanos.

Darío simplemente contestó que lo perdonara, que era un error ya que esa no era la persona que él estaba buscando.

Se conoce que este miembro del DTI, que ha cometido tantos atropellas contra los opositores en Manzanillo, tiene un hermano con los apellidos Diéguez Núñez que vive en  Miami, con el que mantiene relaciones y recibe de él paquetes y dinero.

Manzanillo, 11 de marzo de 2014


 

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