Viernes , 23 Junio 2017

Militares que cumplen sanciones en prisiones por distintos delitos

Cada día que pasa aumenta el descrédito de las fuerzas armadas. Da pena que en todas las prisiones haya militares presos por distintos delitos comunes (violación, cohecho,  malversación, abuso de poder, acoso sexual, asesinatos, proxenetismo, y prostitución).

Muchos, cuando caen en prisión o son destituidos, acuden a los grupos defensores de los derechos humanos.

Lo cierto es que antes de que ser atrapados por sus colegas, odiaban a muerte a los que ellos llaman “contrarrevolucionarios”.

Mientras están en el poder, con sus uniformes y sus grados, son capaces de enviar a cualquier delincuente para que agreda a un disidente, o ellos mismos lo hacen.

De sus familiares para qué hablar. Si algún hijo, sobrino, un  amigo, comete un delito, hacen lo que tienen que hacer para que la sanción sea la de menor cuantía.

Estos militares cuando llegan a las prisiones, están en los mejores destacamentos, posiciones, les dan buenos trabajos, son tratados como los cuellos blancos.

Algunos de los altos oficiales del MININT y FAR, son visto en sus carros paseándose  por la 5ta Avenida de Miramar o por las calles del Malecón Habanero, o en los lugares turísticos de otras provincias en busca de adolecentes (o) que  satisfagan sus deseos (ya no acuden a los jóvenes, son demasiado viejos para ellos).

Esta reportera se a dedicado a observar dentro de los carros de chapa verde, y también en las noche a ver a los agente del orden público que tienen a más de dos adolecentes (o) trabajando para ellos, sin contar las drogas, y el dinero que les quitan a las jineteras.

No dejaré fuera de este comentario a los jefes de las prisiones, y sus subordinados carceleros que constantemente son denunciados por los presos por las constantes golpizas propinadas que los dejan con laceraciones para toda su vida, violaciones a los homosexuales, o a presas, los presos en huelgas de hambre que los abandonan  hasta casi la muerte, como es el caso del joven Luis Miguel Arias Cala, de 24 años de edad que se encuentra en huelga de hambre desde hace más de una mes, los negocios de sicofármacos y drogas que hacen con los presos.

Decenas de militares cometen delitos antes mencionados y no son llevados a prisión, son trasladados para otros centros pertenecientes al MININT. Pero cuando son sancionados, las sanciones son por debajo de las que tienen que cumplir.

Este es el caso del coronel Quintana, quien era jefe de la prisión del Combinado del Este, cuando provocó el motín en el año 2005. Hasta hace unas semanas o más era el jefe provincial en la Habana, de la dirección nacional de 15 y K. ahora lo trasladaron para la provincia de Sancti Espíritu, destronado de su cargo, ¨como decimos los cubanos, se escachó¨.

En la prisión de régimen especial Aguica, en la provincia de Matanzas, el preso homosexual Yandi Cení Suarez Polledo, de 23 años de edad, es abusado sexualmente por el jefe de orden interior Norlen, quien constantemente lo viola. La última vez fue el pasado 25 de octubre, según me informó  el propio reo, quien llamó por teléfono a esta reportera llorando, para decirle que las cosas le iban peor después de informar las anteriores violaciones.

En la prisión del Combinado del Este hay oficiales del MININT presos por diferentes delitos.

Hace un mes, un guardia fue capturado después que ayudó a evadirse a un reo que lo sobornó.  Este carcelero tenía vínculos amorosos con la hermana del preso y visitaba a la familia. También le traía al preso sicofármacos para negocios. Este carcelero tenía vínculos de negocio con otro carcelero a quien llaman El Chino.

El 15 del presente mes, se celebró el juicio de este hecho. Los carceleros se encuentran en la prisión de Ganuza.

Hace una semana se encontraba el carcelero alias el Chino recibiendo asistencia médica, cuando  le envió al preso Daniel Pérez Díaz la información siguiente. Dijo que él no era el único que hacía negocios sucios en dicha prisión, en los que había implicados decenas de carceleros.

El capitán Berane, antiguamente el jefe de orden interior del edificio uno,  fue recluido por  violar a una joven de 23 años de edad. Este preso se encuentra trabajando en el pantry del edificio número tres.

En la prisión de Kilo 7, provincia de Camagüey, se descubrió a un carcelero cuando pasaba sicofármacos en una bolsa de café.

En  distintas prisiones de Cuba han ocurrido hechos muchos más graves de los que he mencionado anteriormente, de los que he  informado a la opinión pública. Para nada le importa al gobierno los hechos violentamente ocurridos en dichas prisiones.

¡Pero qué vergüenza para el ministro del Interior, Abelardo Colomé Ibarra! Y para la ONU que eligió a Cuba miembro del consejo de Derechos Humanos.


 

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