Las múltiples crisis acumuladas del totalitarismo cubano, frente al COVID-19: desabastecimiento y agricultura improductiva

Las múltiples crisis acumuladas del totalitarismo cubano, frente al COVID-19: desabastecimiento y agricultura improductiva

La agricultura es el sector económico con menor productividad y mayor empleo de los sectores productivos cubanos. La errática política del gobierno cu

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La agricultura es el sector económico con menor productividad y mayor empleo de los sectores productivos cubanos. La errática política del gobierno cubano con el sector agropecuario, -desde hace 30 años- coloca a la ciudadanía en una escasez permanente de alimentos que agudiza la precariedad para enfrentar la epidemia.

Por una parte, el estado no prioriza las inversiones en la agricultura, política necesaria para eliminar la “inseguridad alimentaria”, sino que las inversiones mayores se dirigen para la construcción de hoteles e infraestructura para el turismo por el estado; por otra, la dependencia estatal de los usufructuarios de tierras y pequeños propietarios, y cooperativistas agropecuarios asfixian la producción. El estado impone los tipos de producción, exige entregas obligatorias a precios muy bajos del 70% de lo que cosechan, obligan a pasar por varios intermediarios estatales para recibir créditos y el pago por sus cosechas, impagos que se prolongan frenando el proceso productivo. Los  productores carecen de libertad comercial y productiva. Carecen de insumos, de sistemas de riego, de tractores, cosechadoras etc. La tracción animal es el rasgo distintivo del agro cubano y política estatal con relación al agro.

Esta política errática hace al estado importar alrededor de 1,800 dólares anuales de alimentos para nutrir sólo la libreta de racionamiento que cubre a precios subsidiados el 20 % del consumo de la familia. El resto, la población sale a buscarlo a la calle cada día a precios muy por encima de la capacidad adquisitiva de los salarios cubanos, haciendo largas y demoradas filas, tumultuosas, difíciles de guardar las precauciones de distanciamiento para evitar el contagio, porque la población carece de una provisión mínima de alimentos y frente “al hambre” y “el contagio”, la población vota por el alimento.

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