Domingo , 30 Abril 2017
Hoy perdió la democracia en Ecuador, pero la lucha continúa

Hoy perdió la democracia en Ecuador, pero la lucha continúa

Hoy Ecuador tuvo segunda vuelta electoral y el Consejo Nacional Electoral anuncia como ganador, por estrecho margen, a Lenín Moreno, el candidato de Alianza País, de Rafael Correa, de la izquierda radical, del “Socialismo del Siglo XXI” que en nombre de los pobres hace completamente miserable a toda nación que toca. La oposición habla de fraude y no lo dudamos, estos amigos y discípulos de los Castro hacen cualquier cosa para conseguir sus propósitos. Guillermo Lasso dice que impugnará los resultados.

Si Lenín Moreno ganó sin trampas, si las elecciones fueron verdaderamente limpias, desde Cuba,  una nación donde no se realizan elecciones libres, democráticas, pluripartidistas y competitivas hace más de seis décadas, un país donde amigos de Moreno tiranizan a todo un pueblo hace 58 años, la Unión Patriótica de Cuba, UNPACU, le felicita y le aconseja que no se adentre más por el camino de los Castro, Chávez y Maduro: es el camino de la esclavitud y la miseria y los pueblos y la historia terminan condenándolo. La mayoría de los que hoy felices celebran el triunfo de Moreno, si este no guarda distancia del equivocado camino de sus amigos, mañana se lamentarán y será bastante tarde, porque ni expresarse ni protestar podrán sin que les golpeen y/o encarcelen o maten.

El peligro para Ecuador sigue siendo muy grande, Moreno celebra cantando, junto a Correa, canción de Carlos Puebla “Hasta siempre”, dedicada  al guerrillero asesino Ernesto “Che” Guevara. Sobre individuos como Lenín Moreno, Rafael Correa, Nicolás Maduro, Daniel Ortega, Raúl Castro y demás cofrades, muy acertadamente José Martí dijo: “Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras: el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados”.

No exagero en lo más mínimo, pueden estar seguros de que sobre estos individuos y sobre su socialismo es que habló el Apóstol de nuestra independencia. Quien lo dude, que mire la historia de Cuba durante el último medio siglo y la de Venezuela durante las últimas dos décadas. Martí, sobre el socialismo de los Castro, Maduro y Moreno, también escribió:

“Todo el poder que iría adquiriendo la casta de funcionarios, ligados por la necesidad de mantenerse en una ocupación privilegiada y pingüe, lo iría perdiendo el pueblo, que no tiene las mismas razones de complicidad en esperanzas y provechos, para hacer frente a los funcionarios enlazados por intereses comunes. Como todas las necesidades públicas vendrían a ser satisfechas por el Estado, adquirirían los funcionarios entonces la influencia enorme que naturalmente viene a los que distribuyen algún derecho o beneficio. El hombre que quiere ahora que el Estado cuide de él para no tener que cuidar él de sí, tendría que trabajar entonces en la medida, por el tiempo y en la labor que pluguiese al Estado asignarle, puesto que a este, sobre quien caerían todos los deberes, se darían naturalmente todas las facultades necesarias para recabar los medios de cumplir aquellos. De ser siervo de sí mismo, pasaría el hombre a ser siervo del Estado. De ser esclavo de los capitalistas, como se llama ahora, iría a ser esclavo de los funcionarios. Esclavo es todo aquel que trabaja para otro que tiene dominio sobre él; y en ese sistema socialista dominaría la comunidad al hombre, que a la comunidad entregaría todo su trabajo. Y como los funcionarios son seres humanos, y por tanto abusadores, soberbios y ambiciosos, y en esa organización tendrían gran poder, apoyados por todos los que aprovechasen o esperasen aprovechar de los abusos, y por aquellas fuerzas viles que siempre compra entre los oprimidos el terror, prestigio o habilidad de los que mandan, este sistema de distribución oficial del trabajo común llegaría a sufrir en poco tiempo de los quebrantos, violencias, hurtos y tergiversaciones que el espíritu de individualidad, la autoridad y osadía del genio, y las astucias del vicio originan pronta y fatalmente en toda organización humana. “De mala humanidad -dice Spencer- no pueden hacerse buenas instituciones.” La miseria pública será, pues, con semejante socialismo a que todo parece tender en Inglaterra, palpable y grande. El funcionarismo autocrático abusará de la plebe cansada y trabajadora. Lamentable será, y general, la servidumbre”.

Sin dudas profético este texto. La lucha continúa, en Ecuador y en todo el continente, la lucha nunca termina: en Cuba luchamos contra una tiranía solo comparable con la de Corea del Norte, las de Stalin, Hitler y Mussolini. Luchamos por una Cuba democrática, libre, justa, próspera y fraterna. En Venezuela muchos luchan contra un régimen que quiere hacer de la patria de Bolívar otra Cuba. En Ecuador muchos continuaran luchando para que no les conviertan la nación primero en una Venezuela y luego en una Cuba. La lucha es dura, pero necesaria, no podemos rendirnos y permitir que nuestras naciones continúen esclavas y en la miseria o que las esclavicen y empobrezcan locos ambiciosos.


 

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