Lunes , 27 Marzo 2017

El tabaco: de la propaganda a la realidad

La vida de los campesinos tabacaleros es muy peculiar, por ellos pasan casi todo los procesos  necesarios para lograr el tabaco con la calidad requerida. Detrás de cada hoja de tabaco hay una historia entretejida desde que se siembra la semilla, se atiende en el campo, se recoge, se seca y se vende; pero lo que parece tan simple lleva meses de vigilia y cuidado.

Nuestra isla de Cuba es conocida en todo el mundo entre otras cosas, por la calidad de su tabaco( los puro cubanos o habanos). Para exponer los productos de la hoja se realizan varios eventos de publicidad y propaganda y muchas son las persona, entidades, empresas de todo el mundo que asisten y se interesan por estos eventos, unos porque son asiduos consumidores, otros porque sacan grandes ganancias al comercial y vender el producto cubano.

Pero las diferentes marcas de cigarro, puros y los lujosos festivales del habano no serian posibles sin el esfuerzo de muchas manos  ocultas de campesinos que en la realidad del surco cosechan la materia prima esencial. La media de los vegueros y sus familias hoy por hoy son pobres, y si alguien lo dudara, pues que visiten a la mayoría de los campos ademas de los productores modelo que muestra el Estado para la publicidad del tabaco cubano.

Esta situación es vergonzosa para los que cosechamos el tabaco, porque soy esposa de campesino es que digo estas palabras porque si  no fuera por las manos femeninas no habrían habanos ni cigarros cubanos, y es vergonzosa no tanto ante los consumidores como ante los que ganan sumas millonarias y no se les paga al campesino en la medida de la importancia de nuestro trabajo que es muy imprescindible.

El estado cubano a través de sus empresas y las leyes que establece, así como de las grandes cooperativas y empresarios que quizás no conocen la vida real del campesino, ademas de otros que se hacen de la vista gorda creyendo la versión del guajiro que se muestra en los festivales publicitarios.

El estado cubano obliga por la ley a los campesinos a vender y contratar su tabaco a las empresas estatales la hoja que luego sera consumida a lo largo del mundo, y por si fuera poco dicha ley de compra por la que venden es establecida “desde arriba” sin tener en cuenta a los que  trabajan la tierra  de acuerdo a lo que los funcionarios expertos en calidad y precio determinen; que pueden saber mucho de teoría, pero están lejos de sentir el dolor de no ver valorado el trabajo  que tanto desvelo ha causado y que tantas riquezas proporciona al Estado.

Cuba se gloría como el mejor tabaco del mundo, pero es incontrastable con la injusticia que viven aquellos que dan tan preciado producto a la economía y sin embargo el campesino se ve privado de muchos recursos, desde los insumos necesarios en tiempo y forma hasta el suficiente credito para la cosecha. Luego cuando el campesino cobra su cosecha, no recibe ni la enésima parte de las ganancias que aporta este producto de forma general, por ello no puede aumentar su potencial productivo y lograr un nivel de vida mínimamente digno.

Son muchos los campesinos que se sienten solos e indefensos ante el poder . La institución reconocida por el estado representarlos(ANAP) ASOCIASION NACIONAL DE AGRICULTORES PEQUEÑOS,en verdad parece estar mas cerca de controlarlos, vigilarlos y someterlos a esta realidad de explotación que de defenderlos y solucionar sus problemas.creo que podemos expresar lo que sentimos y pensamos, superando el miedo, exigiendo nuestros derechos a comerciar libremente nuestras producciones o al menos recibir un precio mas justo.


 

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