El fracaso del deporte en Cuba

El fracaso del deporte en Cuba

La Escuela Internacional de Educación Física y Deporte de la Habana (EIEFD) fue inaugurada  el 23 de febrero de 2001 por el entonces presidente de la

El OCDH y la Asociación Sindical Independiente de Cuba presentan el servicio interactivo “Digno Trabajo”, para responder dudas sobre las regulaciones laborales en la isla
Se reúnen Luis Almagro y Coco Fariñas en el Oslo Freedom Forum
Ignorados los Derechos del Niño

La Escuela Internacional de Educación Física y Deporte de la Habana (EIEFD) fue inaugurada  el 23 de febrero de 2001 por el entonces presidente de la República de Cuba Fidel Castro Rúz, tras afirmar el compromiso de Cuba en la capacitación de profesionales en la rama de la educación física y el deporte en los países del tercer mundo, resultando ser una de las primeras de su tipo en América.

El deporte en cualquier país del mundo tiene una alta importancia y Cuba ha sido reconocida a nivel internacional como potencia deportiva.

Antes de 1959 la educación física, no muy extendida, recibía la influencia de dos corrientes fundamentales: una que partía de Norteamérica, esencialmente de los jóvenes universitarios, implantándose el beisbol en Cuba; y la corriente europea que se inclinaba por deportes como la esgrima, la gimnástica, o sea actividades propias de los gimnasios.

A finales del siglo IX se implanta la gimnasia dentro de la enseñanza media como materia obligatoria, dando indicios de reconocimientos de lo importante de la práctica de la educación física  por parte de los escolares.

Después de 1959 en nuestro país existían alrededor de 800 profesores de educación física, número que mermó considerablemente debido a la emigración posterior de profesionales hacia los Estados Unidos.

El gobierno dictó medidas emergentes en favor de mejorar la situación existente respecto a la práctica del deporte en la isla.

El deporte cubano, en el presente no goza de una buena imagen, no es uno de los más reconocidos a nivel regional como en las olimpiadas a nivel internacional, lo observamos en los resultados alcanzados en cada una de las competiciones de todo nivel.

Cuba brinda su fuerza técnica en aras de mejorar los resultados deportivos de aquellos países que lo soliciten, enviando profesionales del deporte como Venezuela, Bolivia, Brasil, etc., que han solicitado la cooperación deportiva de Cuba en determinados campos de esta enseñanza, atendiendo a los resultados de Cuba en dicha área, colaboración que se ve representada en tres continentes de nuestro planeta en más de 50 países pobres y con l presencia aproximadamente de 7000 técnicos, profesores y entrenadores.

Lo cuestionable radica en que Cuba se ha estancado en dicha área y el gobierno culpa la existencia del bloqueo. Lo cierto es que siguen emigrando profesionales y desertando de las misiones antes mencionadas. Existe un descontento total en los mismos, tradúzcase esto al bajo ingreso salarial, las escuelas están desprovistas de implementos deportivos para la enseñanza en la base, lo que hace que la calidad del deporte merme considerablemente.

Las clases de educación física han dejado de ser desarrolladoras, de la misma forma los entrenamientos deportivos a nivel de base, solo existen medios de enseñanza para brindarle a otros países para elevar su nivel, mientras que en el nuestro va en descenso.

En sentido general, la situación existente en Cuba respecto a la educación física está dada por la inexistencia de un sistema capaz de controlar, ampliar y desarrollar eficazmente tan importante actividad por toda la isla y en cada uno de los niveles de enseñanzas.

No podemos politiquear con los recursos y la conciencia humana, no podemos dar lo que necesitamos, lo que ha sido adquirido con el sudor del pueblo, garantizar primero lo de nuestros deportistas, estimulemos económicamente a los que se sacrifican día a día para hacer que el deporte en Cuba alcance el lugar que se merece, no debe el gobierno abusar de sus ingenios para inventar supuestos medios de enseñanza y olvidar la engañosa consigna de hacer más con menos porque lo que se hace con menos no sirve.