‘Secuestrado’ y detenido durante 16 días el activista Robert Jiménez

‘Secuestrado’ y detenido durante 16 días el activista Robert Jiménez

El activista Robert Jiménez habla con el OCDH de los 16 días que ha pasado en 100 y Aldabó. Robert Jiménez, líder de la plataforma Juventud Acti

Mujer cubana: producto exportable
Violencia en el San Juan camagüeyano
¿Pago del servicio eléctrico o robo a mano armada?

El activista Robert Jiménez habla con el OCDH de los 16 días que ha pasado en 100 y Aldabó.
Robert Jiménez, líder de la plataforma Juventud Activa Cuba Unida (JACU), estuvo detenido 14 días en la prisión 100 y Aldabó. Fue liberado el lunes 6 de noviembre.

Jiménez fue detenido violentamente en horas de la madrugada del 23 de noviembre cuando se dirigía hacia el Aeropuerto Internacional “José Martí” de La Habana para viajar al evento ‘Cuba Internet Freedom’ en Estados Unidos, al que había sido invitado.

El mismo día en que lo detuvieron las autoridades de la isla también le impidieron viajar a Estados Unidos al activista César Mendoza, director del independiente Centro de Estudios para el Desarrollo Local. El líder de JACU asegura que Mendoza se encuentra en 100 y Aldabó.

La Seguridad del Estado le imputa a Jiménez dos delitos: ‘asociaciones, reuniones y manifestaciones ilícitas’ (208 del Código Penal) con agravante de 3 meses a 1 año de privación de libertad, por su rol dentro de la organización civil independiente Juventud Activa Cuba Unida (JACU) y un segundo delito tipificado en la Ley 88, conocida como ‘Ley Mordaza’ por la difusión de información y documentación ‘que va contra del gobierno’ con sanción de 3 a 8 años de privación de libertad.

‘Me secuestraron’ afirma Jiménez ya que solicitó el acta de detención varias veces y cada vez que lo hizo recibió golpes en el pecho. “Estuve incomunicado durante dieciséis días en el Departamento Técnico de Investigaciones en 100 y Aldabó”. “Los oficiales nunca me dijeron dónde estaba, eso lo supe por otros presos”, explicó al OCDH tras su liberación.

Ya en prisión compartió celda con 3 presos comunes y afirma que las primeras 72 horas fueron ‘muy serias’ ya que fue sometido a numerosos interrogatorios.

A Mendoza lo vio el pasado sábado cuando lo llevaron a otro centro de detención, que no puede precisar dónde está ubicado porque lo trasladaron en posición fetal. “Quisieron hacer un careo para que nos inculpáramos mutuamente”, explica. Pero ninguno de los dos activistas confirmó la hipótesis policial.