Miércoles , 28 Junio 2017
Quiénes somos

Quiénes somos

El Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) es una organización sin ánimo de lucro, constituida en Madrid en 2009, e inscrita en el Registro Nacional de Asociaciones con el nº 598668.

Su objetivo es coadyuvar a la transformación de Cuba en un estado democrático y velar por el respeto de los Derechos Humanos en la isla.

Para ello ha creado un paraguas de protección que se ha estructurado desde Europa mediante la documentación, denuncia, difusión y publicación sistemática de aquellas violaciones que atentan contra los derechos fundamentales de los ciudadanos cubanos, su integridad y libertades, dentro y fuera de Cuba.

La documentación recopilada y difundida por la entidad son una herramienta eficaz de denuncia ante los órganos competentes, como por ejemplo el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, con el fin de sensibilizar a instituciones y particulares para que se solidaricen con el respecto de los derechos y libertades en Cuba. Alcanzar libertades políticas, sociales, culturales y económicas ayudarán al desarrollo integral del país, y por ende, a lograr un Estado democrático.

Transversalmente, la entidad trabaja para dar a conocer a los ciudadanos cubanos los Derechos Humanos, Civiles, Políticos, Económicos y Culturales, con el fin de fomentar la participación en las denuncias, así como el usufructo de las prerrogativas ciudadanas. El Observatorio apuesta por generar actores sociales que, dado la gran carencia cognoscitiva en Cuba sobre derechos y libertades, puedan informar del funcionamiento de las sociedades modernas, plurales, democráticas, los movimientos sindicales y el asociacionismo.

Junta Directiva, Asesores, Miembros y Colaboradores

La asociación está integrada fundamentalmente por ex prisioneros de conciencia cubanos, pertenecientes al grupo de los 75 arrestados en la causa conocida como Primavera Negra de Cuba del 2003; asimismo, la integran miembros de la Asociación Damas de Blanco y otros activistas cubanos de Derechos Humanos en Cuba y el exilio.

La Junta Directiva es: Presidenta: Elena Larrinaga de Luis, exiliada cubana, Licenciada en Geografía e Historia; Director Ejecutivo y Portavoz: Alejandro González Raga, ex–prisionero político de la Primavera Negra de 2003.

Su comité asesor lo conforman los ex prisioneros políticos Víctor Rolando Arroyo Carmona, Omar Rodríguez Saludes, Alfredo Pulido López, José Luis García Paneque, Miguel Galbán Gutiérrez; el exiliado Yaxys Cires Dib es el asesor jurídico de la asociación.

El OCDH tiene su sede central en Madrid, y cuenta además con delegaciones en la propia capital española y en los Estados Unidos.

En Cuba, el Observatorio cuenta como entidad local asociada con la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN), con quien coordina todas las acciones dentro de la isla (en Avenida 21 # 3014 entre 30 y 34 ? Playa, La Habana 13, Cuba. Teléfono (53-7) 203-8584)

Por tanto, hay miembros del OCDH en Cuba, quienes recogen las denuncias; y fuera de la isla, quienes confirman la veracidad de los casos, documentan y difunden. Mensualmente el informe es publicado y enviado a instituciones públicas y privadas – entre ellas la Comisión interamericana de DD.HH y el propio Consejo de DD.HH de la ONU-.

TRAYECTORIA E IMPACTO

El Observatorio lleva trabajando desde el 2009. Ha documentado y enviado a la ONU 86 casos.

Algunas de estas denuncias han tenido una repercusión positiva e inmediata: Dania Virgen García, que fue excarcelada días después de presentarse el reporte; Néstor Rodríguez Lobaina, liberado tras presentarse el caso ante los Relatores; Jorge Marín Matos fue puesto en libertad después de hacerse el informe; y los Relatores preguntaron a la parte cubana por el arresto masivo de opositores en Camaguey apuntado en el informe.

Destacan también los encuentros en 2009 y 2010 en Ginebra con varios Relatores Especiales, entre ellos Manfred Novak (Relator de Torturas) a quien se ofreció información sobre la situación de Derechos Humanos en Cuba, o la Relatora Especial sobre Defensores de Derechos Humanos, Margaret Sekaggya, quien comunicó la falta de información y alentó al Observatorio a continuar informando sobre la represión.

El por qué de nuestra labor

Durante años los Derechos Humanos en Cuba ha sido un agujero negro imposible de escrutar. Las instituciones con estas competencias no han conseguido la anuencia del gobierno cubano para visitar la isla y hacer una valoración de los mismos.

El último relator que lo consiguió en octubre del 2007 fue Jean Ziegler – el Relator sobre la Alimentación-, cuya visita fue condicionada a corroborar los efectos del embargo. Otros Relatores Especiales como el Relator sobre la Tortura, Manfred Nowak, no consiguió la aprobación después de ser invitado oficialmente a visitar la isla. Estas señales se interpretan como una escasa voluntad de colaboración y como confirmación de la existencia de casos de violación de Derechos Humanos.

Asimismo, es conocida la influencia del gobierno cubano en las instituciones internacionales, como en el Consejo de Derechos Humanos, donde no llegan los reportes de violaciones de Derechos Humanos – tal y como han podido comprobar miembros del OCDH-, y donde Cuba mantiene una enorme representación que utiliza para ejercer presiones sobre delegaciones de países que han contraído deudas de gratitud con el gobierno cubano – como ocurrió en la última Revisión Periódica Universal (UPR) en octubre del 2008 donde la mayoría de los escaños fueron ocupados por estos países-.

En el año 2010 debido a un acuerdo establecido entre la Iglesia Católica Cubana y los gobiernos cubano y español más de un centenar de prisioneros, 40 de los cuales fueron reconocidos por Amnistía Internacional como presos de conciencia en 2003, fueron excarcelados y exiliados tras pasar varios años presos.

Este convenio logró conmutar las condenas de privación de libertad por la del exilio, pero no ha sido el fin de una conducta de menosprecio a los derechos de los cubanos. Así lo ratifican las cifras, ya que como ha comprobado el OCDH sólo en el mes de mayo de 2011 al menos seis nuevas condenas fueron aplicadas a casos relacionados con la libertad de expresión y de asociación, incluyendo la muerte en situación no esclarecida del opositor pacifico Juan Wilfredo Soto García.

Todo apunta a una falta de voluntad real del Gobierno Cubano de avanzar en esta senda, por lo que se hace imprescindible sistematizar el trabajo de denuncia y sensibilización de la situación de Derechos Humanos en Cuba, muy especialmente en el escenario europeo, donde el gobierno cubano se emplea a fondo en su empeño por socavar la Posición Común Europea.

Estos motivos han impulsado a los miembros de OCDH a tratar de hacer llegar todas sus denuncias al Consejo de Naciones Unidas, con el fin de paliar la falta de información y lograr la solidaridad de los países observadores.

Hay unas necesidades claves para que en Cuba se respeten los Derechos Humanos, y se comiencen a sentar las bases de un verdadero Estado democrático: urge frenar los abusos contra las libertades, y al mismo tiempo reivindicar unos derechos básicos que sean conocidos por los cubanos.

Para ello el Observatorio trabajará en la documentación e investigación de dichos atentados contra los Derechos Humanos, con el fin de mostrarlos públicamente como evidencias y así solicitar a los organismos competentes que se involucren activamente en la lucha por las libertades en Cuba.

De manera que el trabajo del Observatorio contribuya a lograr la solidaridad internacional para que se le exija al gobierno de Cuba que acate las leyes internacionales.

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